Imaginemos un trabajo que transforme positivamente la vida de las personas. Empleos e ingresos que funcionen como catalizadores para que millones de personas puedan mejorar su calidad de vida.

El trabajo digno es el cimiento para elevar, no solamente el nivel de vida de la gente, sino también sus aspiraciones. Para las mujeres, el empleo resulta especialmente empoderador. Cuando más mujeres trabajan, la economía crece. Y cuanto más aportan las mujeres al ingreso familiar, más se benefician las familias enteras.

Pero hoy en día esta promesa de empleo digno suele verse afectada por el problema de las condiciones laborales. Trabajar largas horas en condiciones inseguras por un salario escaso no rompe con el ciclo de pobreza ni mejora la calidad de vida de las personas. Una industria que a menudo se enfoca en la moda estacional que cambia rápidamente, a precios asequibles y que lleva a una producción de último momento y a bajos costos, contribuye a que estas condiciones persistan.

Liberar el potencial que tiene el empleo para mejorar vidas significa romper con las suposiciones de lo que es posible. Hemos visto que tomar riesgos, confrontar comportamientos arraigados y construir relaciones inesperadas puede propiciar el cambio de forma efectiva.

Mahmud/Map

En esta sección

  • 4.1

    Escuchar con atención podría mejorar vidas

    Claudia Orozco explica cómo el programa de entrenamiento Yo Quiero Yo Puedo IMIFAP está mejorando el bienestar y la productividad de los trabajadores de la industria textiles.

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    Claudio Orozco
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    Transparencia revolucionaria

    Carry Somer habla de cómo el Índice de Transparencia está motivando un cambio en la conducta de las marcas y acelerando una revolución en la moda.

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    @wearezrcl #wearezrcl
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    Construyendo una cultura de transparencia

    La transparencia en la cadena de suministros es vital. Hasan Mahmud, trabajador en una maquila de confección en Bangladesh, nos cuenta lo que aprendió del primer encuentro “Cotton2Cloth”.

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    Mahmud/Map
VALOR DEL DONATIVO: €169 mil (2 años)
4.1

Escuchar
con
atención
puede
mejorar
vidas

Claudio Orozco

IndustriasCOS es una de las empresas mexicanas que participaron en el programa de capacitación Yo Quiero Yo Puedo Mejorarme y Cuidar mi Productividad, impartido por la organización Yo Quiero Yo Puedo, IMIFAP, que buscó mejorar la salud y bienestar de los trabajadores de la industria de la confección. Para esta compañía de confección de ropa, los resultados fueron mucho más allá del bienestar de sus colaboradores. Claudia explica cómo el programa aumentó la productividad, redujo el ausentismo y creó un equipo de trabajo con personas más saludables y felices, empoderadas para mejorar sus propias condiciones laborales.

Comencé mi compañía con la idea de generar un impacto positivo en la vida de la gente. Pero esta es una industria difícil. Tenemos que operar con procesos muy rápidos, con una demanda de precios cada vez más bajos para competir con otros fabricantes. Voy a ser sincera: la mecánica de la industria me hizo olvidar que estaba trabajando con personas como yo, con los mismos miedos, problemas familiares e incluso preocupaciones financieras.

Yo Quiero Yo Puedo, IMIFAP es una organización mexicana no gubernamental (ONG) que impulsa a las personas a creer en sí mismas y a convertirse en ‘agentes de cambio’, no sólo de su propia vida sino también de la de los demás. Yo quise que mi compañía participara en su programa de capacitación y esto me permitió reconectarme con mi equipo de trabajo y escuchar a mis colaboradores, cosa que no había hecho en mucho tiempo.

Fuimos 25 empleados de diferentes niveles, incluyéndome a mí, quienes tomamos el entrenamiento. Al principio hubo algo de resistencia, pero eso cambió rápidamente cuando nos dimos cuenta de todas las áreas en las que podíamos mejorar.

Tomé conciencia de que muchos de mis colaboradores no entendían los requerimientos básicos de sus puestos y por ello cometían errores. Tomamos acción mejorando la comunicación entre los gerentes y sus equipos a un nivel más comprensible para los colaboradores. Desde entonces, el número de prendas devueltas por fallas se ha reducido a la mitad. Hay menos ausentismo. Y año con año, hemos visto un aumento significativo en la productividad, 25% en el primer año y 30% en el segundo.

El entrenamiento también cambió la forma en que mi compañía aborda el tema de la seguridad. Siempre hemos pedido a los colaboradores que piensen primero en la seguridad, pero ahora tomaron ese compromiso de manera más seria y genuina. El entrenamiento nos volvió más humanos, ahora nos tratamos mejor. Nos preocupamos por los otros y nos apoyamos mutuamente.

Escuché que muchos de mis colaboradores estaban pasando por dificultades en otras áreas de su vida. Por ejemplo, a muchos de ellos les tomaba casi tres horas ir y venir del trabajo cada día. Esto significaba que no tenían mucho tiempo para su vida personal; estar con su familia, hacer las compras o hacer ejercicio. Entonces pensé que si cambiábamos los horarios de trabajo para que no tuvieran que transportarse en las horas pico, reduciríamos el tiempo que empleaban en moverse. Así, durante un mes todos llegaron a trabajar una hora antes y salieron una hora antes. Con esto, los viajes sólo tomaban una hora y las personas llegaban a casa más temprano. Después de un mes hicimos una votación para ver si querían conservar el nuevo horario. Se decidió que sí.

Ahora mi compañía es un mejor lugar para trabajar. Pero los tiempos son difíciles y necesitamos más trabajo. Es importante que compañías escojan a sus proveedores cuidadosamente. Nosotros somos al menos tan productivos como nuestros competidores y nuestra gente es sin duda más feliz. Podemos continuar produciendo ropa de forma efectiva y competitiva y al mismo tiempo mejorar la vida de los colaboradores, si las compañías que compran prendas se comprometen en escoger proveedores responsables.

Mucha gente en México tiene problemas de autoestima. Este entrenamiento no sólo contribuyó a mejorar la vida diaria de mis colaboradores, sino que va más allá: les ayudó a confiar en que ellos pueden generar un cambio, para sí mismos, para su compañía y para su país.

El efecto dominó de Yo Quiero, Yo Puedo

218 supervisores tomaron 40 horas de entrenamiento, para luego enseñar lo que habían aprendido a 2.575 trabajadores en 34 empresas.

218

supervisores

40

horas de formación

34

unidades de producción

2.575

trabajadores capacitados

Resultados 2016

Las mejoras más significativas se dieron en:

relaciones

productividad

equidad de
género

salud y cuidado personal

VALOR DEL DONATIVO €450 mil (3 años)
4.2

Transparencia
revolucionaria

Lograr que las cadenas de suministro de la moda sean más transparentes requiere esfuerzos combinados de ONGs, marcas, fábricas, trabajadores y la sociedad en general. Carry Somers, fundadora de Fashion Revolution, diseñadora de modas y directora de Pachacuti, explica cómo el Índice de Transparencia está generando un efecto dominó de cambios positivos en las marcas, que a su vez está ayudando a acelerar la revolución de la moda.

Hoy en día la gente no tiene suficiente información sobre dónde y cómo se confecciona la ropa. No podemos hacer que las compañías y los gobiernos rindan cuentas si no somos capaces de ver lo que realmente está sucediendo. Por eso creamos el Índice de Transparencia.

El índice proporciona información sobre cuánto puede encontrar la gente sobre la ropa que compra. Con base en información divulgada públicamente, ranqueamos 100 marcas de acuerdo a las políticas que aplican y a cuánta información comparten públicamente.

Pero el índice no es solamente una herramienta para cambiar el comportamiento de los consumidores. También estamos tratando de cambiar el contexto y la conversación en torno a la transparencia. Y está funcionando. Hemos visto un efecto dominó de cambios positivos por parte de las marcas.

En los últimos 12 meses, marcas como C&A, Marks & Spencer, GAP y VF Corporation han publicado su listado de fábricas. Inditex ha divulgado una lista de plantas donde se tiñen, lavan e imprimen sus prendas y donde se curte cuero. Y Uniqlo y JeansWest publicaron una lista con 80% de sus proveedores.

La transparencia nunca ha estado más de moda. Existen un par de razones para ello. Primero, los consumidores están exigiendo cambios. En 2016, 129 millones de usuarios se unieron a la conversación en redes sociales con el hashtag #whomademyclothes. Además, existen políticas como California Transparency Act y Modern Slavery Act. La presión desde arriba y desde abajo significa que para sobrevivir y crecer, las marcas deben hacer de la transparencia una prioridad.

Bryan Berry
Claudio Orozco

Espero que las marcas utilicen el índice para comparar su posición con la de otros y para hacerse preguntas como: ¿qué están haciendo ellos que nosotros no? Los puntajes pueden ayudar a las marcas a identificar vacíos en sus políticas, lo cual significa que deberán fortalecerlas y hacerlas públicas.

El índice también apoya a las organizaciones que buscan generar cambios prácticos. Una de las preguntas que hacemos es: “¿Tiene este listado de fábricas un formato que permite realizar búsquedas?” El acceso a la información de los proveedores ayuda a ONGs, sindicatos y grupos comunitarios a alertar a las marcas sobre problemas ambientales y/o abusos de derechos humanos de manera más rápida. De hecho, las ONGs están comenzando a utilizar resultados del índice para presionar a las marcas a cumplir con las mejores prácticas de la industria en cuanto a la divulgación de información sobre las cadenas de producción. Este diálogo es vital para crear un cambio sistémico.

Para el índice 2018, planeamos creer el número de marcas de 100 a 150. Incluiremos marcas internacionales más grandes, así como aquellas con líneas de marca propias. Y abriremos nuestra metodología para que todos puedan utilizarla y comprender cómo las políticas se están poniendo en práctica.

Quizás algunos se han cuestionado si, dada nuestra experiencia, Fashion Revolution era la organización indicada para crear la metodología y el índice. Somos los más indicados para conseguir información relevante para las marcas, los clientes y la prensa de manera accesible y no académica. Sabemos cómo comunicar creativamente para inspirar a la gente a tomar acción. Hemos consultado a muchos expertos de la industria para mejorar nuestra metodología, pero también nos ocupamos que los resultados del índice sean comprensibles, así generando un verdadero impacto global.

Desarrollo del índice

número de marcas ranqueadas: de 40 (2015)
a 100 (2016)

2016

2015

¿Qué tanta información están compartiendo las marcas sobre sus proveedores?

0

de 100 marcas están publicando sus listas de proveeduría (que cubre al menos la principales)

0

de 100 marcas publican las instalaciones de procesamiento donde sus prendas son teñidas, estampadas y terminadas

0

marcas están publicando detalles sobre sus proveedores de materias primas

VALOR DEL DONATIVO: €182 mil en diciembre de 2016
4.3

Construyendo una
cultura de transparencia

Mahmud/Map

La reunión Cotton2Cloth fue la primera vez que concurrieron representantes de toda la cadena de producción para buscar formas de incrementar la transparencia. Hasan Mahmud, fabricante de prendas, comparte su perspectiva de la reunión que creó un espacio para el diálogo y arrojó luz sobre las soluciones que impulsarán la industria hacia la transparencia.

Es conocido que la cadena de valor de la confección debería ser transparente. Pero se pone atención a la jerarquía, cuando en realidad la falta de transparencia tiene que ver más con la cultura de lo que se cree. No veo mayor reto para mantener la transparencia que el de hacer que ésta sea culturalmente relevante.

En la región de Bangladesh de donde yo vengo, los padres no son abiertos con los hijos, ni los hijos con los padres. No se comparten cosas. Y esa cultura se ve reflejada también en los lugares de trabajo, entre gerentes y trabajadores tampoco hay mucha apertura. En diciembre de 2016, como parte de Bitopi Group, asistí a la Primera Reunión de Transparencia Cotton2Cloth, organizada por Fundación C&A, Humanity United, Open Society Foundations y Transparentem.

A la reunión asistieron alrededor de 57 representantes de 12 países y de todos los niveles de la cadena de producción. La gente tenía sus dudas antes de ir a la conferencia, pero creo que eso es normal. En la mayoría de los casos, era la primera vez que interactuábamos.

Los trabajadores tenían recelo con sus empleadores porque ellos sólo se dedican a trabajar las máquinas y no se les permite saber nada más. Sin embargo, ellos tienen el derecho de conocer cómo marcha la fábrica. Si su lugar de trabajo está siendo auditado, los trabajadores deberían saber qué es lo que busca el equipo de auditores y cómo poder mejorar, en lugar de quedarse al margen de la conversación.

Sentarse en la misma mesa significó que todos pudimos hablar abiertamente sobre estos problemas. Fue una oportunidad para entendernos, corregir malentendidos y juntos encontrar soluciones. Nos ayudó a comprender nuestros derechos y obligaciones, y cómo eso es importante para mejorar el negocio.

Aunque la norma es que los productores y dueños de las fábricas no comparten información con los trabajadores, la reunión nos dio una perspectiva diferente: compartir información es una oportunidad. Podemos lograr que nuestros trabajadores tengan más confianza en nosotros si somos abiertos con ellos. Si les explicamos por qué tuvimos ganancias este año y no el año pasado, podemos dialogar sobre cómo seguir teniendo más ganancias el siguiente año. Eso es algo que yo he aplicado en mi fábrica. Invitamos a las reuniones a representantes de los trabajadores para que siempre estén al día de lo que sucede en la fábrica.

De ahora en adelante creo que la transparencia sólo funcionará de forma personalizada. Quizás la transparencia en Bangladesh no sea tan abierta como en otras partes del mundo. Pero al hacer políticas que funcionan en nuestra cultura, y en equipo con toda la cadena de producción, nos podemos asegurar de que se diseminen, se regulen y puedan ponerse en práctica fácilmente.

Nunca pensé que esta reunión fuera a resultar tan útil. Sólo tengo una pregunta: ¿cuándo es la próxima?

Transparencia: una herramienta para generar un cambio positivo

Reunir a líderes de todos los niveles de la cadena de suministro, incluyendo a aquellos que normalmente se quedan fuera de la conversación, nos permitió encontrar formas de superar los retos de las condiciones laborales. Estos son algunos de los compromisos que los participantes hicieron durante la reunión:

"Voy a pasar más tiempo con los trabajadores y realizar una sesión de capacitación semanalmente para darles un espacio para hablar y compartir sus opiniones"
"Me voy a asegurar de que mi fábrica cumpla con los niveles de compra más altos."
"Comprometer a la comunidad de las ONGs, a las marcas y demás partes interesadas para crear un sistema creíble que provea información a los consumidores sobre el desempeño de las marcas en temas laborales y ambientales, de modo que las fuerzas del mercado den mejores resultados"
"Explorar la compra colectiva a nivel de las fábricas para que podamos tener mayor influencia en prácticas sociales/ambientales"

La historia de Najma
Cuando los trabajadores son empoderados con libertad de expresión, pueden jugar un papel muy importante en la mejora de las condiciones laborales. Najama, una trabajadora en Bangladesh, comparte su historia.